El punto de las artes del 11 al 17 de marzo de 2005

Toñi Fernández Vecilla es el color; un color expresivo, intenso y bien armonizado que delimita las esbozadas formas, marca los ritmos y las pautas y estructura la composición. Su universo colorista se teje en base a un hermoso amarillo trigo y al verde esmeralda, mientras que su mano, suelta, no perfila, sino que busca la impresión de realidad creada con economía de trazos.

Por  Charo SÁNCHEZ LÓPEZ


 
 

Toñi Fernández Vecilla

La expresión a través de la pintura

 

 

    ¿Cómo surge tu vocación de pintora?

     Desde siempre me atrajo la pintura. Pero en especial mi vocación se la debo a un profesor que tuve en el bachillerato D. Hipólito Pérez Calvo.

 

    ¿Cuándo iniciaste tu carrera?

      Comencé a pintar ya de adulta, a partir de los veintitantos años, En aquella época compaginaba mi trabajo con la pintura porque solo de ella no podía vivir. Desde hace un tiempo. Afortunadamente, solo me dedico a la pintura.

 

    ¿En qué te inspiras?

     En la vida. En mis impulsos del corazón. En la naturaleza, que es algo vivo y cambiante. La luz, que siempre se intenta captar, pero que siempre se va de las manos. En el ser humano, su figura y su expresión, pero sobre todo, el paisaje.

 

  ¿Cómo calificarías tu obra y en qué estilo la englobarías?

    Mi obra es, sobre todo, expresionista. Es un reflejo de una expresión a través de lo que yo capto y siento.

         

 

 

 

 

 

 A lo largo de mi carrera he tenido etapas muy matéricas, otras menos; en algunas ocasiones he pasado por temporadas muy coloristas y, en otras, mi pintura era  casi negra. Ahora vuelvo a retomarlo y a trabajar otra vez con el color.

        Siempre se está evolucionando y en la pintura, como en cualquier arte, es así, si no estaría muerto. rto. 

         Si la pintura  es comunicación, ¿Qué intentas Comunicar?

         Te propones comunicar unas emociones, pero que eres incapaz de explicar..

         Se intenta la búsqueda de reinterpretar el paisaje, descubrir los misterios de la naturaleza innato en nosotros, expresar aquello que me indica cada cuadro, dentro de una técnica controlada.

         A veces hay una búsqueda existencialista, en ocasiones las dificultades de expresión son tremendas; entonces somos nosotros los que no nos dejamos o no tenemos la capacidad de ver lo que allí se está plasmando. Se tiene una idea, pero no es válida, porque hay que salir de uno mismo y entrar en el cuadro a través del silencio y ver por donde te está llevando.

         Al menos para mí, el reto es ir rompiendo etapas, y cada vez ser mas libre dentro de la pintura, eso al menos es lo que intento.

Carmen  Roldán                                      

La Voz de Torrelodones y Hoyo Manzanares

                              Octubre  2004